ARTESANOS DE LOS SENTIDOS

Daniel Rabaneda

Diseñador
daniel rabaneda diseñador

Daniel Rabaneda

Con solo 24 años, creó su propia firma, Rabaneda, convirtiéndose en uno de los máximos exponentes del nuevo diseño español. Su trabajo ha sido avalado por concursos como el Vogue Whos On Next o el International Woolmark Prize. Director creativo de Angel Schlesser de 2018 a 2020 y profesor de Proyectos en el Centro Superior de Diseño de Moda desde 2015.

"Me emociona la idea de ir caminando por la calle y encontrar a una mujer desconocida vestida con alguna prenda mía"

¿Dónde encuentras la inspiración para una colección?

D.R. Me gusta contar historias a través de mis colecciones. Unas veces esas historias las he vivido y otras son historias que nacen de un deseo. La inspiración la encuentro en todo lo que me rodea: una fotografía, un recuerdo o un elemento tan corriente como pueden ser unos zapatos de escalada. La última colección que cree para Angel Schlesser estaba inspirada en Sylvia Sleigh, una pintora de los 70’s que recreaba obras clásicas donde aparecían mujeres desnudas sustituyéndolas por figuras masculinas, cambiando así la relación artista-musa. Esta idea surge a raíz de la exposición que acogió El Prado en 2019 con obras de Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana, dando visibilidad a la cantidad de artistas mujeres que han permanecido en la sombra.

¿Una pieza que no debe faltar en el armario de una mujer?

D.R. Nuestros armarios son una representación detalladísima de nosotros mismos, por eso no dictaría una pieza común en todos ellos. Pero creo que un buen traje te salva en cualquier situación.

Si no fueras diseñador, ¿qué serías?

D.R. Necesitaría muchas vidas para ser todo lo que me gustaría.

¿Cómo será la nueva colección de Rabaneda?

D.R. Estoy en una etapa de reflexión, planteándome cientos de cosas sobre la moda. Vivimos un momento crucial y trato de hallarme en el mapa del cambio, viendo cómo y en qué medida puedo contribuir.

¿A quién te gustaría vestir?

D.R. No es una cosa que me obsesione, eso de vestir a una mujer famosa. Me emociona más la idea de ir caminando por la calle y encontrar a una mujer desconocida vestida con alguna prenda mía, una mujer que ha ido a una tienda y ha invertido en comprar algo mío. Eso denota un deseo verdadero y para mí una satisfacción mayor.